Resaltando la visión de aquellos que pusieron los cimientos de la Comunidad Israelita Húngara en la década del 30, para preservar el idioma, las comidas y las costumbres que traían de Europa, Jorge Grunfeld fue el orador, en nombre del Presidente Juan Kerekes, del acto testimonial en el que se descubrió una placa en la sede de la Kehilá, “para que dentro de 20, 30, 50 años la gente sepa que sí existió una Comunidad Húngara en el Uruguay”. En la foto: Jorge Grunfeld (vicepresidente del CCIU y orador en el acto), Susana Grimberg, Presidenta de Kehilá, Roby Schindler, Presidente del CCIU, Carlos Horowitz, Jorge Grunfeld y Roberto Sztarcsevszky.
Fue en el año 1932 cuando se inaugura la Comunidad Israelita Húngara en el Uruguay, con judíos que llegaban al país principalmente huyendo del nazismo, en busca de seguridad, y a partir de allí fueron tantas las vivencias, historias y rico anecdotario. Jorge Grunfeld acercó algunas, apenas un manojo de ellas, llevándonos en el recuerdo a las épocas de aquellos aromas, sabores y sonidos. A su bella Sinagoga, los domingos de Cholent, los tés de beneficencia en el salón principal de su sede.
Las juntadas para compartir noticias, las partidas de barajas, las obras de teatro.
El bullicio de los niños, los jóvenes, las parejas que se formaban …
Tuvieron su sede en la calle Durazno, que luego fue vendida y desde entonces, por más de10 años, los recibió y acompañó la Comunidad Israelita del Uruguay. Aquella casa hoy es parte de esta nueva Kehilá, recientemente inaugurada, en la que luce la placa que se está inaugurando, en homenaje, recuerdo y testimonio.
Previo reconocimiento la presencia y palabras del Rabino Max Godet, resaltando la visión de aquellos que pusieron los cimientos de la Comunidad Israelita Húngara en la década del 30, para preservar el idioma, las comidas y las costumbres que traían de Europa, Jorge Grunfeld dio cierre a sus palabras solicitando a la kehilá que “si en algún momento se mudan de ésta, hoy su nueva casa, nos lleven con ellos a su próximo destino.”
